domingo, 3 de febrero de 2008

Los temerosos del destierro




El 03 de febrero fue conocida por los medios de comunicación la existencia de una misiva firmada por intelectuales colombianos y venezolanos, encabezados por García Márquez y Ramón J. Velásquez, que claman por la paz entre los países hermanos. La noticia me da la gratificante sensación de que existen luces en el camino y me recuerda, además, la importancia de la inteligencia y de la cultura en el mundo. En momentos de tanta tensión es necesaria la voz de la lucidez, esa que brilla en la oscuridad como una luciérnaga esperanzada. Sólo resta esperar que la luciérnaga sea vista y escuchada por quienes la deben ver y escuchar con atención: “Los principios y valores que compartimos no nos permiten permanecer indiferentes ante cualquier pronunciamiento oficial que suscite hostilidad y distancia donde siempre hubo y deben prevalecer amistad y acercamiento”.

Venezuela y Colombia necesitan tener concordia entre sí. Parece inadmisible que dos naciones, históricamente enlazadas, estén en un estado de tirantez por razones que obedecen, meramente, a las posturas individuales de ambos mandatarios frente a la política estadounidense y a la guerrilla colombiana, pues, estimo, no hay otras causas para el conflicto.

Los pueblos rara vez desean confrontaciones bélicas. En cambio, preferimos garantías ciudadanas, calidad de vida y soluciones pacíficas fundadas en el respeto y en el diálogo. La guerra es la ilusión de los grandes jefes y estrategas, o sea, de quienes disfrutan jugar con la muerte y la sangre de otros. ¡Ay de las masas nacionalistas, seguras de morir por la Patria y la felicidad! A la intelectualidad, merecedora de ocupar un sitio en la élite, pero portadora, al mismo tiempo, de un sentido de responsabilidad pública, le compete elevar su voz, proyectar la racionalidad y también la emocionalidad histórica, en aras de la paz individual y ciudadana, en aras de la propia vida, riesgosa y fascinante en sí misma.

De modo que aplaudo los resquicios de sensatez que quedan en el alma nacional. No me cansaré de hacerlo porque en la cultura está la quintaesencia de la humanidad, y en sus luchadores el deber de preservarla y alejarla de los infames destinos y designios anhelados por la demagogia y la indolencia.

En Colombia y Venezuela hay un mismo sol, soñado por los humanistas, escrito, dibujado y pensado por los eternos temerosos del destierro.

7 comentarios:

Tics en TICs dijo...

¿Y se escucharán estas voces? Aún recuerdo la tan citada idea de Arturo Úslar Pietri "Sembrar el petróleo",... y todavía seguimos buscando esa siembra productiva. ¿Pasará lo mismo con estas voces de colombianos y venezolanos?
El llamado a la amistad y a las buenas relaciones ha sido hecho tanto por estos intelectuales como por colombianos y venezolanos comunes. Ahora falta que los gobiernos y los políticos escuchen.

Saludos

Samuel dijo...

Pocas veces en la historia contemporánea las relaciones entre Colombia y Venezuela habían pasado por un momento tan crítico. Es preciso recordar aquel impasse de la corbeta caldas que nos colocó al borde de un conflicto armado con Colombia en 1987. Afortunadamente, en aquella ocasión prevaleció la sensatez y la diplomacia. En la vergonzosa situación que nos encontramos actualmente, vemos como un Chávez irresponsable (¿sinónimos?)busca desesperadamente oxígeno político en el extranjero, agrediendo a otros pueblos e interviniendo en los asuntos internos de nuestra querida y muy respetada Colombia. Sin lugar a dudas, la actitud de Hugo Chávez genera malestar en amplios sectores de nuestras Fuerzas Armadas, institución que todavía lamenta los trágicos sucesos de Cararabo cuando guerrilleros de las FARC asesinaron cobardemente a varios soldados venezolanos. Desde esta tribuna, repudio enérgicamente la complacencia de Chávez con la guerrilla colombiana. Nuestro ilustre "Comandante", héroe del museo militar, está jugando con fuego.

Saludos,
Samuel Ferreira B. C.I 17782933

Moisés Lárez Barrios dijo...

Pienso igual que tú en este artículo. Fíjate, hace unos meses (antes del altercado) estuve en Colombia y me sorprendí porque me sentía en mi patria en mi propio país. Muy diferente a como uno se siente o se puede sentir en otras regiones del mundo. Más allá de eso creo que es un conflicto pasajero que en cualquier cambio de presidente se va a solucionar. Tú artículo del huso horario no me gustó, usas la ironía excelente, pero, pienso, que mueve el blog hacia una dirección contraria a esa imparcialidad utópica y necesaria de estos días. Felicitaciones. Pásate por mi blog.

Moisés Lárez Barrios dijo...

Por cierto, tu amigo Yimmi hizo un comentario en el artículo del huso horario diciendo que la actual zona horaria era -3.30 GMT cuando en realidad es -4.30 GMT.

Nazareth dijo...

La noche más oscura puede alumbrarse con la tenue luz de una luciérnaga, ¡cuánto más si es una de esas cargada de "esperanza"...! La cultura de la paz, no debe estar cimentada sólo en los intelectuales, también cuenta la de los ciudadanos de a pie, anónimos con ganas de cambiar su realidad, esos que hacen más sin el honor de nombre alguno.

Las voces de la académia son una voz más dentro de este reinado del silencio... Porque en la búsqueda de la paz no hay palabras ni acciones mayores, sino el puro sentimiento de ir de la mano por un mismo objetivo... ya sea con la letra, con la lágrima o el recuerdo.

Un abrazo, Ricardito.

Yimmi dijo...

Rayos! Alguien se dio cuenta. Es cierto, es -4:30, me equivoqué. En todo caso, el sentido del comentario no cambia porque el nuevo huso horario no aparece en los adelantos tecnológicos: Teléfonos celulares, Internet, GPS, etc.
Samuel... De acuerdo, pero... deja de estar utilizando el lenguaje de la ex Coordinadora Democrática o del actual Comando Nacional de la Resistencia... "héroe del museo militar"? Eso creo que es de Nelson Bocaranda, o de Orlando Urdaneta, o de Patricia Poleo... pero de Samuel Ferreira no... no te da cosa que tu nombre aparezca al lado de estos otros? Susto!!
Ricardo, lo bueno de que RJV y GGM encabecen el comunicado es que tenemos a un adeco de la generación buena y a un intelectual de izquierda... lo cual es muy representativo y simbólico. Lo malo es que el calificativo "intelectual" los aleja de cierta parte de la realidad. Nunca he estado de acuerdo con estos autodenominados grupos de "intelectuales", pero eso es otro tema.
¿Dónde está el link al comunicado? Buena la extensión del post, me cuesta creer que sea tuyo... jejeje.
El conflicto con Colombia es más triste cuando uno se da cuenta que lo que está en juego son los egos de Uribe y Chávez y no los lazos de hermandad de los pueblos colombiano y venezolano. Pero su guerra de egos empieza a permear el filtro hacia abajo y se van creando odios estúpidos e innecesarios. Eso ocurrió en Venezuela desde 1998 hasta 2002, y apenas estamos viviendo sus consecuencias.
Yo solo espero que esta vez la sociedad, no tan civil sino más bien cívica, no se deje llevar a un terreno de donde no es fácil salir luego.
Yo sería el primero que agarría mis macundales, mi esposa y mi hija y me iría de "refugiado" a otro sitio...
Espero que esto no pase a mayores... antes de eso, Uribe dejará la Presidencia y eso puede aliviar las tensiones. Ojalá lleguemos allí.
Otra cosa... dónde está el link a ProMedio??

Ricardo Andrade dijo...

Señores. Muchas gracias por sus visitas. Sus comentarios han sido muy buenos para darle otras dimensiones al conflicto colobo-venezolano. Y también dan para otro post acerca del rol del intelecual en las sociedades. Queda pendiente de mi parte...

Tardé en darles feedback porque se me dañó la computadora, o sea, una parte de mí...

Un abrazo. Sus visitas son muy valiosas para mí y para que estas palabras no se las lleve el viento ciberespacial